Desarrolladores confían en que el sector mejorará en los próximos meses

Los desarrolladores inmobiliarios confían en que el sector mostrará una respuesta positiva a lo largo de los próximos meses, a partir de la premisa de que el ladrillo es un refugio de valor para los inversores, tras la ralentización que mostró el sector en la primer parte del año.

El titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Néstor Walenten, dijo a Télam que en los dos primeros meses del año la actividad de compraventa disminuyó con relación al mismo período de 2011.

“Si hablamos del primer trimestre de este año y lo comparamos con el mismo período del año anterior, la merma es significativa, producto de las nuevas reglamentaciones cambiarias” dispuestas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), explicó el directivo.

“El mercado inmobiliario se maneja en dólares y en general las compraventas son encadenadas, es decir que el que vende un inmueble lo hace para comprar otro”, dijo Walenten.

“En contrapartida, el peso como moneda se ha aceptado en los fideicomisos de construcción, porque sirven para comprar materiales o pagar sueldos”, ejemplificó.

Afirmó que en el primer trimestre los precios de los inmuebles “se mantuvieron” y consideró que ante una eventual disminución de la demanda “no habría motivo para que los valores aumenten”.

El Colegio de Escribanos porteño informó que en enero último se registró una baja en la cantidad de escrituras del 14,1 por ciento en comparación con igual mes de 2011, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se produjo una caída de 27,6 por ciento en los permisos de construcción gestionados.

No obstante, y ante la ausencia de alternativas de inversión, se sigue viendo al ladrillo como un refugio de valor, por eso se siguen construyendo inmuebles pequeños en zonas de fácil acceso que se convierten en productos de rápida canalización para los inversores. “El 40 por ciento de lo que se construye son monoambientes”, dijo Walenten.

El desarrollador Gustavo Ortolá admitió que durante el primer trimestre de este año hubo menor movimiento en el sector inmobiliario “porque la gente está analizando la situación, toma distancia y ve cómo evoluciona”, dijo al referirse a las restricciones cambiarias dispuestas por el Gobierno.

“Tenemos una visión optimista porque confiamos que la actividad se retomará en los próximos meses”, expresó y explicó que “nuestro negocio se mueve en función de las economías regionales. En abril entrarán divisas por la venta de soja. Con las lluvias de febrero y marzo los efectos de ls sequía fueron menores. Esos ingresos del campo se volcarán a inversión inmobiliaria”, aseguró.

“Los que reciben flujos de dinero son siempre los mismos”, dijo al referirse al sector agropecuario y opinó que “habría que implementar un mecanismo para que los créditos hipotecarios lleguen a la clase media y activen esa demanda”.

Al consultársele si el constructor se tiene que adaptar a la demanda para poder vender o puede ofrecer productos nuevos, Ortolá dijo que “hay que adaptarse a la demanda pero también tener un actitud innovadora para ganar. Hay que sorprender a la demanda con productos diferenciados. Buscar nichos. Construir cerca de la demanda”.

Este ejemplo de oferta innovadora se dio en el barrio de Almagro, cerca del Hospital Italiano, donde se construyeron una serie de monoambientes destinados a consultorios médicos o bien departamentos para familiares de los pacientes internados.

Para Mario Gómez, de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, durante el primer trimestre el mercado estuvo frenado pero “es difícil con los números de tres meses trazar tendencias para el resto del año”.

“En marzo ya se evidencia que la gente empieza a ver un poco de más movimiento. Hay una tendencia clara hacia productos inmobiliarios pequeños, bien ubicados, en el área de influencia del subte, con alternativas que permitan acceder a pequeños inversores, con cuotas accesibles. Son los productos más líquidos para vender, los más fáciles para alquilar”, describió Gómez.

A pesar de la baja de actividad los precios de los inmuebles se mantuvieron, coincidió Ortolá con Walenten. “La caída de actividad no repercute en la baja de precios, porque al decaer la oferta, al construirse menos, hay menos productos para elegir y los valores se mantienen”, explicó.

Dijo que los pequeños desarrolladores en general se adaptan a la demanda y sólo aquellos que tienen una gran espalda financiera se atraven a hacer un marketing de oferta para vender productos distintos.

Para el consultor Damián Tabakman, no obstante la caída del primer trimestre, el sector “se va acomodando y retonificando, en una perspectiva moderadamente optimista, basada en que el ladrillo es el único refugio de valor”.

“Este año la construcción se adaptará a la demanda, esa será la tendencia. Productos destinados a clase media no son los que van a aparecer este año”, adelantó.

Fuente: Puntoedilicio.com

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