La clave de Suez: renegociar los plazos de entrega pero no la calidad

En este contexto, el titular de Edilicia Suez asegura que su fórmula para salir airosos es dialogar y negociar con el cliente, compensarlo con calidad y alistarse para el momento “del click”, cuando los “inversores se vuelquen masivamente al ladrillo”.

Dueño de una impronta que mixtura seriedad, calidad y trayectoria, el arquitecto Roberto Suez ha logrado impregnar con su nombre el sello de una marca propia que tiñe sus más de 500.000 m2 construidos.

Con más de 35 años de experiencia en el rubro de la construcción, diseño y desarrollos inmobiliarios, el presidente de Edilicia Suez ha sabido sortear, sobrevivir y capitalizar las diferentes crisis económicas que no fueron ajenas al sector.

Su opinión es más que pertinente en momentos cuando la inflación, los vaivenes con el tipo de cambio, la suba de costos y el freno a las importaciones son factores que, en conjunto, impactan de lleno en la actividad.

Para el directivo, las claves pasan por “agudizar el ingenio” para no dejar de vender ni de construir, “dialogar” con el cliente para llegar a acuerdos, “renegociar los plazos de entrega y no la calidad”, y confiar en que vendrá la instancia en la que “todos los dólares que se retiran de los bancos se van a volcar al mercado inmobiliario”.

Mercado y pesificación

“El mercado venía amesetado y el tema de las restricciones al dólar lo ha ralentizado profundamente. En nuestro caso, en que el cliente es el inversor, se toma más tiempo para decidir la compra”, indicó Suez. Aclaró que la problemática no pasa por la no obtención de dólares porque, más allá de que han pesificado todas sus listas, la operatoria de pagos siempre se manejó en pesos. Por lo contrario, consideró grave la interacción entre particulares, en la cual la venta se ha paralizado porque los propietarios que no consiguen recibir dólares prefieren retirar el inmueble de la venta y ponerlo en alquiler.

“De aquí en adelante, si el mercado se manejara en pesos ‘ajustables’ -porque, para colmo, estamos en la ley de convertibilidad- no tendríamos inconvenientes porque reflejaría la realidad. Por lo contrario, sí nos perjudica hacia atrás porque si he vendido un departamentos en cuotas de US$1.000 hace dos años, estoy perdiendo casi 40%”, explicó. En estos casos, se analiza cada contrato, se conversa y se llega a un acuerdo con el cliente en relación con el valor del dólar. “Lo importante es mantener la empresa viva, con mucho diálogo con clientes, que en general – como son inversores- son muy comprensivos”, apuntó.

Click de optimismo

Rescató que si bien es un “buen momento” para comprar inmuebles, justamente por la diferencia entre el dólar paralelo y el oficial -que significa una disminución de 10% en el precio de los departamentos valuados en dólares- aún el inversor no se ha volcado al ladrillo. “El que tenía dólares puede comprar más barato porque hemos pesificado a menos valor que el del paralelo -entre $5,20 y $5,30-”, insistió, aunque consideró que es la “incertidumbre” la responsable de que todavía el “inversor no apueste masivamente al ladrillo”.

“En algún momento se va a dar un click: la gente ha perdido confianza en los bancos y está retirando sus plazos fijos, es decir, en algún lugar la plata está; seguramente se volcará al mercado inmobiliario cuando haya más certezas. El tema es cuándo, puede suceder en diez días o en un año”, remarcó.

Por lo pronto, Suez observa que detrás de un parate en el nivel de consultas, estas “posibilidades de negociar” han despertado los teléfonos de las desarrollistas, por lo menos en estos últimos 15 días.

Otros desafíos

Mientras que para el inversor el desafío es la incertidumbre, a los desarrollistas se le suman otros, como la inflación, el freno a la importaciones -que aunque no afecta sustancialmente “requiere de una atención e ingeniería”- y las complicaciones para lograr factibilidad de servicios.

“Desde el año pasado hemos bajado el ritmo de obra con la premisa de no desmejorar la calidad. En un momento complejo lo importante es mantener un ritmo de obra razonable, repactar las fechas de entregas, negociar el tipo de cambio y mantener la calidad”, remarcó Suez, como una de las estrategias para salir airosos.

La decisión responde, aunque en menor medida, al control sobre las importaciones que retrasa la entrega de determinados materiales, como por ejemplo los cristales como piel de vidrio, vidrios de colores o refractantes solares. Si bien en la construcción la afectación representa sólo 15%, la negociación requiere tiempo, anticipación y espera (la entrega que antes demoraba un mes ahora se extiende a seis meses), según contó el arquitecto.

A esto se le adhiere otro tema candente y de larga data: la falta de previsión energética y de infraestructura de servicios. “Hoy se quiere emprender una obra y Ecogas no otorga la factibilidad porque no hay gas, estamos tratando de reinventarnos e instalamos artefactos eléctricos, pero dentro de tres meses nos va a faltar electricidad”, vaticinó; y lo que no hay que olvidar es el “histórico problema con las cloacas”.

Impulso y estrategia

La ralentización de las obras tiene su otra cara en la fortaleza que cobran otros aspectos, como los formatos renovados y la calidad. El complejo Casiopea, en Monseñor Pablo Cabrera 4600, fue relanzado recientemente al amparo de un nuevo proyecto. Los iniciales 3.000 m2 de oficinas serán reemplazados por habitaciones para un condo-hotel, las cuales, sumadas a las diseñadas originalmente, totalizarán 82 unidades que saldrán a la venta en 2013. “Hacia fin de año inauguraremos el centro de convenciones de 4.000 m2, 150 cocheras y todos los servicios comunes”, adelantó Suez.

Por su parte, la entrega del condo-hotel Megaron City, en Maipú y 25 de Mayo, estaba pactada para fin de año pero se replanteó para 2013. No obstante, en 2012 habilitarán el estacionamiento y los locales comerciales. Con todo, son siete las obras que Suez tiene en marcha, a las que se suman tres proyectos nuevos.

“Buenos pilotos”
Siembra para el futuro tres nuevos emprendimientos

“Estoy convencido de que en las situaciones de alta complejidad uno tiene que tener lucidez para encontrar los nichos, no significa que se vaya a crecer pero se puede sembrar mucho para el futuro.

El objetivo es que la empresa quede bien posicionada para que soplen vientos prósperos en los próximos diez años. Queremos ser buenos pilotos y como apostamos a que la gente en algún momento volverá con fuerza al ladrillo, estamos lanzando tres edificios”, anticipó Roberto Suez.

Edilicia Suez invertirá diez millones de dólares en la puesta en marcha de dos edificios: Cañada Soho, en Julio A. Roca y La Cañada, y Citanova I, en Caseros al 700. El primero, que se lanzó hace dos meses, tendrá 67 departamentos, mientras que el segundo contará con nueve pisos con unidades de uno y dos dormitorios y locales comerciales. Hacia fin de año lanzará Citanova II, en Caseros al 900, que replicará el modelo del primero. Cabe destacar que el año pasado la empresa entregó los edificios Manhattan, Soleil y Amazonas II, en Nueva Córdoba, que entre los tres suman 220 departamentos.

 

FUENTE: COMERCIO Y JUSTICIA

Laura Pantoja

lpantoja@comercioyjusticia.info

 

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